El sistema sensorial de una rata es muy diferente del nuestro, así que la forma en que una rata percibe el mundo será radicalmente diferente a como lo percibimos nosotros.

En el campo de la visión, la vista del ser humano es mucho mejor que la de las ratas. Los humanos vemos tres colores (azul, verde y rojo) con una alta saturación del color, mientras que las ratas perciben colores azules, verdes y ultravioletas. Nuestra visión es muy aguda, podemos ver grandes distancias y tenemos una buena percepción de la profundidad. La visión de una rata es bastante borrosa y su percepción de la profundidad es escasa.

Sin embargo los otros sentidos de las ratas son mucho más sensibles que los nuestros.

Una rata percibe su entorno inmediato con sus bigotes, a través de su sentido del tacto. Las ratas mueven los bigotes docenas de veces por segundo, rozando contra el suelo, los objetos, las paredes, otras ratas… De esta manera, la rata obtiene una imagen muy detallada de esta exploración táctil. Los bigotes de las ratas son más sensibles que nuestros dedos.

Las ratas viven en un rico y complejo mundo de olores. Nosotros no podemos imaginar que el mundo es así ya que nuestro sentido del olfato es muy pobre. Sin embargo, cada superficie, cada objeto, cada bocanada de aire, contiene diferentes olores e informaciones para las ratas.

El oído de la rata es más sensible que el nuestro, recogiendo sonidos mucho más suaves de lo que nosotros podemos y detectando frecuencias mucho más altas, en el rango de los ultrasonidos.

Veamos más concretamente los sentidos de las ratas.

Vista

Tacto

Olfato

Oído

Gusto

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