La cola es una extensión de la columna vertebral que se proyecta hacia la parte trasera del animal. Es un cilindro largo que consta de tres capas concéntricas. El núcleo es el hueso, que está rodeado por una capa de tendones que, a su vez, están rodeador por una capa de piel. Los vasos sanguíneos recorren toda la longitud de la cola entre los tendones.

La cola de las ratas tiene dos funciones. La primera como termorregulador y la segunda para mantener el equilibrio.

La cola sirve para disipar el calor. Es muy útil para este propósito ya que no tiene pelo, y tiene una gran cantidad de vasos sanguíneos. Aunque la cola solo es el 5% de la rata, puede disipar un 17% del calor corporal.

Las ratas controlan la temperatura corporal con la dilatación o contracción de sus vasos sanguíneos. Cuando la temperatura de la rata aumenta, los vasos de la cola aumentan (vasodilatación) permitiendo la circulación de una mayor cantidad de sangre caliente. Esta sangre pierde su calor a través de la superficie de la cola haciendo que la rata se enfríe. Cuando la temperatura de la rata baja, los vasos se contraen (vasoconstricción) lo que hace que fluya menos sangre caliente por la cola y la rata conserve su calor.

La cola también sirve para que las ratas mantengan el equilibrio durante su escalada por cuerdas, cables, cercas, etc. La cola ejerce e contrapeso, como lo hace la barra que utilizan los equilibristas del circo. También ayuda a las ratas a cambiar su centro de gravedad, aunque poco, ya que la cola no pesa mucho.

Las ratas sin cola no pueden perder calor por ella y su temperatura corporal es más alta, tardando más tiempo en bajar su temperatura.