¿QUÉ ES UN BIGOTE?

Un bigote es un pelo largo como los demás del cuerpo: una columna de células muertas que crece de un folículo de la piel, aunque los bigotes son mucho más sofisticados que los pelos normales.

Cada bigote crece de un folículo que está sellado por una cápsula de sangre llamada seno de sangre. Cuando un bigote se doble, empuja la sangre contra el lado opuesto. La sangre amplifica el movimiento y provoca que los nervios envíen un mensaje al cerebro.

Las ratas tienen bigotes que crecen en hileras a ambos lados de la nariz, que crecen de sus cejas y mejillas y bigotes muy cortos al lado de la boca.

¿CÓMO CRECEN LOS BIGOTES?

Las ratas nacen con bigotes. Éstos aparecen en le embrión cuando tiene 12 días de edad. Las ratas recién nacidas son capaces de moverlos a los 12 días después del nacimiento.

Como todos los pelos, los bigotes creen de un folículo de la piel. Estos folículos pasan por ciclos repetitivos de crecimiento y descanso. En este ciclo el bigote crece, se mantiene en su lugar por un tiempo, luego cae y un nuevo bigote crece en su lugar. Durante la mayor parte de la fase de crecimiento los bigotes crecen aproximadamente 1mm. por día. Cuando un bigote cae, uno nuevo comienza a crecer en un plazo de 8-11 días desde la pérdida.

¿DÓNDE VAN LOS MENSAJES PRODUCIDOS POR LOS BIGOTES?

El impulso eléctrico del folículo del bigote viaja hasta una zona del cerebro llamada corteza barril (barrel cortex). La corteza barril de la rata es la responsable de procesar todos los mensajes que llegan a través de los bigotes. Esta corteza ocupa una gran parte del área somatosensorial del cerebro de la rata (en humanos, gran parte del área somatosensorial se dedica a las manos, los delos y los labios).

La corteza barril se organiza como un mapa: las terminaciones nerviosas de los bigotes van a un lugar en la corteza (llamado barril por su forma), y la distribución espacial de esta corteza refleja la disposición espacial de los bigotes.

Foto sacada de aquí

El mapa de la corteza barril es modelado por las experiencias durante el desarrollo y continua siendo modificado en los adultos. Si un bigote se corta, a las pocas horas o días el cerebro se ajusta: el barril correspondiente en la corteza se atrofia y los barriles vecinos se hacen más grandes para compensar.

Si se elimina el folículo de un bigote de la rata recién nacida, el barril correspondiente no crecerá, pero los barriles vecinos se hacen más grandes para compensar. Una rata que crece sin bigotes terminará con unas conexiones cerebrales anormales y como adulto, su cerebro no tendrá la misma habilidad para adaptarse a los cambios que una rata que creciera con los bigotes normales. Además, una rata sin bigotes no sabrá orientarse y no discriminará las texturas igual de bien que lo pueda hacer una rata normal.

¿QUÉ HACEN LAS RATAS CON SUS BIGOTES?

Las ratas dependen en gran medida de sus bigotes para obtener información del mundo. Usando los pequeños músculos de alrededor de los folículos de los bigotes, las ratas pueden mover los bigotes alrededor de 7 veces por segundo. Incluso pueden mover de forma independiente los bigotes.

Las ratas baten sus bigotes a lo largo de las superficies de los objetos, a veces golpeando el mismo objeto varias veces en distintas posiciones, lo que les permite formarse una imagen tridimensional de su entorno.

Los bigotes de las ratas también resuenan a diferentes frecuencias. Las bajas frecuencias y las texturas gruesas hacen que los bigotes largos vibren, y las frecuencias altas y las texturas lisas hacen que vibren los bigotes cortos. Estas vibraciones pueden ayudar a la rata a hacer distinciones sutiles entre las texturas, e incluso puede que puedan “oír” los sonidos transmitidos por el aire.

Las ratas utilizan sus bigotes para moverse por su mundo, para orientarse y para mantener el equilibrio. Los bigotes ayudan a las ratas a encontrar y diferenciar los alimentos, a seguir la pista de un compañero, a determinar se cabe por un agujero, etc. En distancias cortas las ratas se basan más en sus bigotes que en la vista para percibir la profundidad. Los bigotes pueden detectar el viento y la brisa muy ligera, que ayudan a la rata a orientarse. Los bigotes también se utilizan para nadar, especialmente en aguas turbulentas. Éstos ayudan a la rata a saber cuando se encuentra cerca de la superficie; sin bigotes, la rata se ahogaría.

También se utilizan socialmente. Durante el nose-off y el boxeo, la rata atacada intenta mantenerse bigote-con-bigote con la rata agresora. Mientras se mantenga este contacto, la rata dominante no atacará.

¿QUÉ PASA CON LAS RATAS CON BIGOTES RIZADOS?

Los bigotes rizados se curvan casi en un círculo completo de tal manera que la punta toca la cara, teniendo unos pocos pelos rectos, con la punta hacia fuera.

Se ha investigado poco a cerca de este tema. Sabemos, sin embargo, que los cerebros son muy capaces de adaptarse a cualquier estímulo sensorial. Por ejemplo, las ratas que crecen con bigotes recortados tienen la misma disposición somatosensorial que una rata con bigotes normales, aunque con algunas diferencias sutiles. Además, si se recortan los bigotes de una rata, el campo perceptivo del cerebro de la rata se ajusta en una semana, de manera que el cerebro presta más atención a los bigotes largos que a los cortos.

Por lo tanto, es muy probable que el cerebro de las ratas con bigotes rizados sea muy similar al cerebro de las ratas con bigotes normales, y probablemente, estará ajustado para extraer el máximo de información de los mensajes enviados por sus bigotes.

Sin embargo, nada puede reemplazar la ausencia de bigotes, y ninguna reorganización del cerebro dará a una rata con bigotes rizados la capacidad de sentir el espacio sobre su cabeza, o el espacio más allá de su hocico, ya que sus bigotes no alcanzan estos lugares. El mundo táctil de una rata con bigotes rizados será más limitado que el de una rata normal.

¿QUÉ SUCEDE SI UNA RATA PIERDE UN BIGOTE?

Si una rata pierde un bigote, su cerebro se adaptará a la nueva configuración a las pocas horas o días: el espacio asignado en el cerebro a ese bigote se reducirá y el espacio (barriles) asignado a los demás bigotes se harán más grandes para compensar. Cuando, a los 8-11 días de la pérdida del bigote, vuelva a crecer, el cerebro se reajustará a la nueva configuración.

Si los bigotes de una rata se acortan de manera que algunos quedan más largos que otros, el cerebro de la rata se ajustará después de una semana, asignando más espacio a las áreas correspondientes a los bigotes más largos y menos espacio para los cortos. Los bigotes cortos siguen siendo funcionales, pero son menos útiles que los de longitud completa.