Se considera que los roedores verdaderos se originaron en Asia. Los roedores aparecen por primera vez en el registro fósil en el final del Paleoceno (58’7 – 55’8 Ma) y el Eoceno inferior (55’8 – 48’6 Ma) en Asia y América del Norte. Estos roedores originales descienden de antecesores parecidos a los roedores, llamados anagalidos, que también dio lugar a los lagomorfos o el grupo del conejo.

Muridae, la familia que dio origen a las actuales ratas de Noruega, ratones, hamsters, ratones de campo y jerbos, apareció por primera vez durante el Eoceno superior (37’2 – 33’9 Ma).

El género Rattus surgió por primera vez dentro de la familia Muridae sobre los 3’5 a 5’6 millones de años. El género Rattus fue originario de los países del Mediterráneo, Oriente Medio, India, China, Japón y el Sureste de Asia (incluyendo Filipinas, Nueva Guinea y Australia). Después de surgir el género Rattus, este sufrió dos episodios de especialización intensa, uno hace alrededor de 2’7 millones de años y otro que comenzó hace alrededor de 1’2 millones de años y que aún puede estar ocurriendo en la actualidad.

Los antepasados de Rattus norvegicus y Rattus rattus se separaron hace alrededor de 2 millones de años. El pariente más cercano de Rattus norvegicus es Rattus moluccarius. La división entre estas dos especies se produjo hace alrededor de 0’5 millones de años. Hoy en día hay entre 56 y 65 especies en el género Rattus.

La rata noruega (Rattus norvegicus) y la rata negra (Rattus rattus) se originaron en Asia. La rata noruega se originó en las llanuras de Asia, probablemente en lo que hoy es el Norte de China y Mongolia, donde las ratas silvestres aún viven en madrigueras en la actualidad. La rata negra se originó más al sur, en la región Indo-Malaya.

Las dos especies de roedores comenzaron a vivir en hogares humanos, edificios y barcos, en una asociación dependiente de los humanos llamada comensalismo, aunque no está claro cuándo se inició esta asociación entre humanos y ratas. Hoy en día ambas ratas, noruega y negra, son especies comensales de los humanos y tienden a establecerse a lo largo de las rutas migratorias humanas.

Tanto las ratas noruegas como las negras viajaron a Europa con los seres humanos. Al principio se creía que la rata negra llegó a Europa en la época de las Cruzadas, pero la presencia de esqueletos de Rattus rattus en el Mediterráneo y en Europa indica que la rata negra llegó mucho antes. Se han encontrado huesos de Rattus rattus en Córcega que datan de los siglos IV y II antes de Cristo; en Pompeya, Italia, datados del siglo II antes de Cristo; en Londres, Reino Unido, datados de mediados del siglo III antes de Cristo y en York, Reino Unido, datados del siglo V antes de Cristo.

La rata noruega llegó a Europa varios siglos después que la rata negra, aunque la fecha exacta de su llegada es desconocida. Han sido descubiertos huesos de rata noruega en el asentamiento medieval Klein Freden cerca de Salzgitter, en el norte de Alemania, que fue ocupada desde el siglo IX al XIII después de Cristo; y en el castillo Bodenteich en el distrito de Velzen, Baja Sajonia, que datan del periodo medieval y post-medieval.

El naturalista suizo Conrad Gesner, señaló una ilustración de una rata que se cree que es una rata noruega, en su libro de 1553, Animalium historiae. Este ejemplo podría haber sido de una rata negra, aunque Gesner menciona en su texto a ratas albinas, y estas son más propensas a surgir en la especie noruega que en la negra. Existen registros de una enorme migración de ratas noruegas cruzando el río Volga, al sur de Rusia, en 1721, según lo observado por el naturalista Pallas, pero probablemente esta no fuera su primera migración.

Las ratas negras llegaron al Nuevo Mundo en el siglo XVI. Las ratas noruegas llegaron a América del Norte alrededor del 1775 en los barcos de los nuevos colonos.

Hoy en día las ratas noruegas han reemplazado casi por completo a las ratas negras en Europa y América, donde la rata negra es rara o inexistente en gran parte de los lugares donde se encontraba originalmente. Por contra, en las zonas tropicales, las ratas negras son más comunes que las noruegas.

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